
Cuando se trata de ortodoncia, el disyuntor de paladar puede ser una palabra desconocida para muchos pacientes, pero es un dispositivo que se utiliza habitualmente en la ortodoncia interceptiva.
La ortodoncia interceptiva tiene varios objetivos, entre ellos controlar el crecimiento óseo del niño. Como veremos a continuación, el disyuntor palatino desempeña un papel esencial en la prevención de los problemas de maloclusión.
¿Qué es la ortodoncia interceptiva?
Cuando se trata del crecimiento de los niños, uno de los aspectos más importantes es la forma en que se desarrollan sus mandíbulas. Pueden surgir muchos problemas, sobre todo relacionados con la desalineación de los dientes, que, si no se corrigen a tiempo, pueden provocar graves problemas en la edad adulta de difícil solución.
Como su nombre indica, la tarea de la ortodoncia interceptiva es corregir estos problemas óseos en la mandíbula durante la fase de crecimiento, generalmente hasta los 12 años.
El ortodoncista corrige el desarrollo de los huesos faciales con diversos aparatos.
Aquí es donde entra en juego el paladar de ortodoncia, un aparato que, como veremos a continuación, sólo es eficaz a esta edad.
¿Qué es un disyuntor de paladar?
El disyuntor de paladar se utiliza principalmente para corregir problemas como un maxilar superior muy saliente, una mandíbula excesivamente grande o un paladar puntiagudo o estrecho.
Para entender mejor de qué está hecho este aparato, vamos a explicar cómo se desarrolla nuestro paladar.
Aunque el paladar parece un solo hueso a simple vista, en realidad está formado por dos huesos fusionados. A medida que crecemos, especialmente durante la pubertad, estos huesos comienzan a fusionarse y se producen diversos problemas, como el muy común de que los huesos se fusionen de manera que nuestro paladar sea demasiado estrecho.
Hay varias razones para ello, desde factores genéticos hasta la forma de respirar o incluso si usamos un biberón o un chupete o nos chupamos demasiado los dedos cuando somos pequeños.
Un paladar estrecho puede provocar diversos problemas, como una mala respiración o incluso dificultades para tragar.
Aquí es donde entra en juego el disyuntor. Sirve esencialmente para guiar estos huesos para que nuestro paladar sea más ancho.
Durante la fase de desarrollo de la mandíbula, la articulación mandibular permite que se forme más hueso entre los dos huesos que crecen juntos, lo que permite una mayor anchura.
Por esta razón, como hemos mencionado anteriormente, el disyuntor sólo es efectivo a esta edad y nunca en adultos.
¿Cómo funciona el disyuntor?
La principal característica del disyuntor es que, como su nombre indica, se coloca en el paladar.
El tratamiento suele durar unos 20 días y comienza con la toma de impresiones de la boca por parte del ortodoncista, la fabricación del aparato y su colocación en los molares. El disyuntor ejerce la fuerza adecuada para desarrollar la curvatura de nuestro paladar y, al igual que en la ortodoncia, se mantiene la correcta activación bajo la supervisión del ortodoncista y los padres.
Los padres juegan un papel importante en el uso de este aparato, ya que son los que activan o desactivan el aparato según las instrucciones del especialista y vigilan su desarrollo.
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Por qué funciona solo en niños
El paladar no es un hueso entero: son dos mitades unidas por una sutura que va de delante atrás. Durante la infancia esa unión todavía no se ha cerrado, y ahí está todo.
El disyuntor no mueve dientes: separa esas dos mitades unas décimas de milímetro cada vez, y el hueso rellena el hueco que se abre. Por eso el resultado es un paladar realmente más ancho y no unos dientes inclinados hacia fuera.
La sutura se va cerrando en la adolescencia, antes en las chicas. Pasado ese punto, el mismo aparato ya no separa hueso: empuja dientes. Para ensanchar de verdad en un adulto hace falta cirugía.
De ahí que la edad importe tanto: entre los 7 y los 12 años es cuando esto sale bien y sale sencillo.
Cuándo se pone
- Mordida cruzada. Al morder, los dientes de arriba quedan por dentro de los de abajo en vez de por fuera. Es el motivo más frecuente.
- Paladar estrecho y ojival, con forma de V en vez de U.
- Falta de sitio para que salgan los definitivos, que se amontonan o salen por detrás.
- Un colmillo que no encuentra hueco. Ganar anchura a tiempo puede evitar tener que ir a buscarlo, que es lo que contamos en fenestraciones de caninos.
- Respiración por la boca. Un paladar estrecho deja menos espacio nasal por encima. Ensanchar a veces mejora el paso de aire, aunque eso no es el objetivo del tratamiento y hay que valorarlo con quien corresponda.
Disyuntor palatino y disyuntor mandibular
El palatino es el habitual, y es del que va todo lo anterior: actúa sobre el hueso del paladar.
La mandíbula es distinta, porque no tiene esa sutura abierta. Lo que se llama disyuntor mandibular no separa hueso: lo que hace es enderezar hacia fuera los dientes de abajo que estaban volcados hacia dentro. Es útil, pero es otro movimiento y tiene otro límite.
Cómo es el día a día
Se activa en casa. Te damos una llave y una pauta, normalmente un cuarto de vuelta al día o cada dos días. Se hace delante de un espejo y con luz.
La fase activa es corta, entre dos semanas y un par de meses. Es cuando se gana la anchura.
Y luego se queda puesto sin tocarlo, unos meses más. Esa es la parte que la gente no espera y la más importante: el hueso nuevo necesita tiempo para endurecerse. Si se quita antes, el paladar se vuelve a cerrar.
Qué vais a notar
- Se abre un hueco entre las dos paletas. Es la señal de que está funcionando, no un problema. Se cierra solo en las semanas siguientes.
- Presión en el paladar y en la nariz al activarlo, que dura unos minutos.
- Los primeros días, la lengua no encuentra sitio: cuesta hablar y tragar. En menos de una semana se olvida.
- Más saliva al principio.
- Se quedan restos de comida debajo. Hay que enjuagar después de comer y limpiarlo con un cepillo fino.
Lo que más preguntáis
¿Duele? No. Aprieta un momento al girar la llave y ya está.
¿Y si me olvido un día? Sigues al día siguiente con una sola activación, sin doblar. Si se han pasado varios días, llámanos antes de tocarlo.
¿Ese hueco entre los dientes se queda? No. Se cierra solo, y si no, se cierra con la ortodoncia que venga después.
¿Luego hará falta aparato igual? Muchas veces sí. El disyuntor prepara el terreno y después se colocan las piezas con brackets o alineadores. Son dos fases, no dos intentos.
¿A un adulto se le puede poner? Un expansor de dientes, sí. Separar el hueso, no: a esa edad requiere cirugía. Por eso conviene la revisión de ortodoncia infantil hacia los 7 años.


