
Una sobredentadura es una dentadura que en vez de apoyarse solo en la encía va enganchada a unos implantes dentales. Tú te la puedes quitar para limpiarla, pero mientras la llevas puesta no se mueve.
Está a medio camino entre las dos opciones de siempre. Sujeta mucho mejor que una dentadura normal y cuesta bastante menos que poner dientes fijos sobre implantes.
En qué se nota la diferencia
Si has llevado una dentadura completa, sabes de qué hablamos. Se mueve al masticar, hay que usar pegamento, y en la de arriba el paladar de plástico tapa el sabor de la comida.
Con una sobredentadura pasan tres cosas:
- No se mueve. Va anclada a los implantes con un sistema de botón a presión. Haces "clic" al ponerla y se queda ahí.
- No necesita pegamento. Ninguno.
- La de arriba puede ir sin paladar. Vuelves a notar el sabor y la temperatura de la comida. Esto es lo que más agradece la gente.
Y hay algo que no se ve: cuando falta un diente, el hueso de esa zona se va reabsorbiendo porque ya no recibe presión al masticar. Los implantes sí transmiten esa presión, así que ayudan a frenar esa pérdida. Una dentadura normal no hace eso, y por eso con los años va quedando cada vez más floja.
Cuándo se recomienda
Cuando faltan todos los dientes de una arcada y se dan una o varias de estas situaciones:
- No hay hueso suficiente para poner los implantes que necesitaría una prótesis fija. Cuando falta poco, a veces se resuelve con un injerto óseo.
- Las encías han perdido volumen y hace falta reponer también esa parte para que la cara no se hunda.
- El presupuesto de una prótesis fija sobre implantes se va de lo que puedes asumir.
En la mandíbula de abajo es donde más diferencia se nota, porque es donde las dentaduras normales sujetan peor.
Cuántos implantes hacen falta
Entre dos y cuatro por arcada. Es bastante menos de lo que necesita una prótesis fija.
El número depende del hueso que tengas y de la arcada. Abajo suelen bastar dos. Arriba hacen falta más, porque el hueso es más blando.
Eso se decide con un escáner dental, que mide el hueso disponible en tres dimensiones. No se puede saber a ojo ni con una radiografía normal.
Cómo se engancha
Hay dos sistemas, y los dos funcionan bien. Cuál conviene depende de cuántos implantes se pongan y de cómo estén colocados.
Por botones. Cada implante lleva un anclaje redondeado y la dentadura tiene su alojamiento encajable. Es el más sencillo, el más fácil de limpiar y el más barato de reparar. Cada cierto tiempo hay que cambiar las piezas de plástico que hacen de retención, porque se desgastan.
Por barra. Los implantes se unen entre sí con una barra metálica y la dentadura se engancha a ella. Sujeta más y reparte mejor la fuerza, pero cuesta más y hay que limpiarla con cuidado por debajo.
Cómo es el proceso
Estudio. Escáner, medidas y un plan con el número de implantes y el presupuesto por escrito.
Colocación de los implantes. Con anestesia local. Es una intervención de consulta.
Espera. El implante tiene que integrarse con el hueso. Suelen ser unos meses, según el caso y la zona. Durante ese tiempo no te quedas sin dientes: se lleva una prótesis provisional.
Colocación de la sobredentadura. Se toman las medidas definitivas, se fabrica y se coloca.
Ajustes. Las primeras semanas es normal volver un par de veces para retocar algún punto que roza. Forma parte del proceso.
Vivir con ella
Comer. Se recupera gran parte de la fuerza al masticar. Aun así conviene ir con cuidado con lo muy duro y lo muy pegajoso, y masticar repartiendo por los dos lados.
Hablar. Los primeros días notarás la lengua rara y puede que arrastres alguna letra. Se pasa en poco tiempo. Leer en voz alta un rato al día ayuda.
Limpiarla. Te la quitas, la cepillas con un cepillo de prótesis y jabón neutro, y la aclaras. Nada de pasta de dientes normal, que raya el material. Por la noche, fuera de la boca y en agua.
Limpiar los implantes. Esta parte es la que más se descuida y la más importante. Los anclajes que asoman en la encía hay que cepillarlos a diario, igual que si fueran dientes. Si se acumula placa alrededor del implante, la encía se inflama y con el tiempo se puede perder hueso.
Revisiones. Una o dos al año. Se revisa la encía, los implantes, y se cambian las retenciones cuando empiezan a sujetar menos.
Preguntas que nos hacéis
¿Puedo comer de todo? Casi de todo. Lo que peor se lleva es lo muy duro (hueso de aceituna, frutos secos enteros) y lo muy pegajoso. La carne, el pan o la fruta no son problema.
¿Se nota que no son míos? Al hablar no. Los dientes se eligen por forma y color, y si nos traes una foto tuya de antes, mejor todavía.
¿Me la tengo que quitar por la noche? Sí, conviene. La encía necesita descansar y la prótesis se limpia mejor fuera de la boca.
¿Cuánto dura? Los implantes, muchos años si se cuidan y se revisan. La parte de la dentadura se desgasta con el uso y hay que ajustarla o renovarla pasados unos años.
¿Duele ponerse los implantes? Durante no, estás anestesiado. Después hay molestias unos días, que se controlan con la medicación que te pautamos.
¿Cuánto cuesta? Depende del número de implantes, del sistema de anclaje y de si hace falta injerto de hueso. Te lo damos por escrito después del estudio, y nunca antes de verte la boca.
Si estás dándole vueltas
Ven a que te la miremos. Con el escáner podemos decirte si eres candidato, cuántos implantes harían falta y qué opciones tienes, incluida la de prótesis fija, para que compares.


