603 192 569
  1. Inicio
  2. Estética dental
  3. ¿Cuáles son los diferentes tipos de carillas?

¿Cuáles son los diferentes tipos de carillas?

Estética Dental ·

¿Cuáles son los diferentes tipos de carillas?

Las carillas dentales se fabrican con distintos materiales. Los más comunes son los de porcelana, metal, zirconio o plástico.

Carillas de porcelana

La porcelana es un material duro y duradero que tiene un aspecto muy similar al de los dientes naturales. Pueden personalizarse en forma y color para satisfacer las necesidades del paciente.

Las coronas de porcelana son una de las opciones más estéticas y suelen colocarse en los dientes más visibles.

Tapas metálicas

Las cofias metálicas suelen estar recubiertas de porcelana y son muy resistentes, por lo que se utilizan principalmente en los molares. Normalmente, se coloca una pieza de metal en el diente y una corona de porcelana encima.

Además de su resistencia, se utiliza en los molares porque el metal no es estético en los dientes visibles.

Tapas de circonio

Las coronas de circonio tienen un aspecto similar al de los dientes naturales y son muy duraderas. El inconveniente es que son caros, pero son la mejor opción en términos de belleza.

Al igual que las fundas de porcelana, se utilizan en los dientes más prominentes por su aspecto.

Carillas de resina

Las carillas de resina son la opción más económica, pero no son tan duraderas. Suelen utilizarse como solución temporal hasta que se pueda optar por otros tratamientos o por las carillas. No son adecuados para su uso a largo plazo.

Carillas de ortodoncia para las sonrisas

Las fundas y coronas dentales cumplen diversas funciones, pero no deben confundirse con las fundas de ortodoncia invisibles, cuyo objetivo es realinear la posición y la alineación de los dientes.

Nuestros dentistas en Amposta cuentan con técnicas avanzadas en estética dental para ayudarte.

Carilla y corona no son lo mismo

Conviene separarlo antes de seguir, porque en el día a día se usan como sinónimos y no lo son.

Una carilla es una lámina fina que se adhiere solo a la cara visible del diente. El diente se conserva casi entero y se trabaja sobre todo su aspecto exterior: color, forma y pequeñas correcciones de posición.

Una corona, que mucha gente llama funda, cubre el diente por completo. Se plantea cuando queda poca estructura sana, después de una fractura grande o de una endodoncia, y su trabajo es sostener el diente además de disimularlo.

Por eso la respuesta a qué material elegir cambia según el caso: en una carilla manda la estética y en una corona manda la resistencia.

Tipos de carillas según el material

Carillas de cerámica

Son las de porcelana de toda la vida, hoy con cerámicas más evolucionadas. Se fabrican en el laboratorio a partir de un registro de tu boca y se adhieren después. La cerámica deja pasar la luz de forma parecida al esmalte, así que es la que mejor imita un diente natural, y además no se tiñe con el café, el té o el tabaco.

Dentro de este grupo, las de disilicato de litio son las más usadas ahora mismo: aguantan bien y permiten láminas muy finas, lo que significa tallar menos diente.

Carillas de circonio

El circonio es más resistente que la cerámica convencional y por eso aparece cuando hace falta tapar un diente muy oscuro o cuando la mordida es exigente. A cambio es más opaco, así que el trabajo de capas del laboratorio es lo que marca que quede natural o que cante.

Carillas de composite

Aquí el material se coloca capa a capa directamente sobre el diente, en la misma consulta. Es la opción más rápida y la más reversible, porque apenas hace falta tallar. Se tiñe con los años y se va desgastando, así que necesita retoques y pulidos periódicos.

Es una buena forma de probar un cambio antes de comprometerse con cerámica, y también de arreglar un borde astillado sin tocar el resto.

Circonio o porcelana: en qué se diferencian de verdad

Es la comparación que más se busca, y se resume en dos ideas.

La cerámica gana en aspecto. Al dejar pasar la luz, en los dientes de delante es difícil distinguirla de un diente propio, sobre todo en los bordes.

El circonio gana en resistencia. Aguanta mejor la carga de la masticación, así que se plantea en dientes posteriores, en pacientes que aprietan y en casos donde hay que enmascarar un color muy marcado.

En la práctica muchas rehabilitaciones combinan los dos materiales: cerámica donde se ve y circonio donde se muerde.

Cuánto duran y qué las estropea

La duración depende menos del material que de tres cosas: cómo está la encía, cómo muerdes y cómo las cuidas.

Lo que más las acorta es apretar o rechinar los dientes. Si tienes ese hábito, lo normal es tratarlo antes y valorar una férula de descarga por la noche, porque una carilla puesta sobre una mordida que golpea tiene todas las papeletas de saltar.

Después va la higiene. Una carilla no se caria, pero el diente que hay debajo y la encía de alrededor sí se ven afectados, y ahí es donde suelen empezar los problemas.

Y luego están los hábitos de cada día: abrir cosas con los dientes, morder hielo o comerse las uñas. Son la causa más frecuente de que una carilla se astille antes de tiempo.

¿Hay que tallar el diente?

Depende del material y del caso. Con composite casi no se talla. Con cerámica se rebaja una capa fina de esmalte, del orden de medio milímetro en la cara visible, para que la carilla asiente sin quedar voluminosa. Con circonio se talla algo más, porque el material necesita más grosor.

Esa diferencia importa, porque el esmalte que se quita no vuelve. Es una de las cosas que conviene tener claras en el estudio previo, junto con el color de partida y el estado de la encía.

En estética dental la decisión se toma después de ver tu boca, no antes. Una prueba en cera o un diseño digital te deja ver el resultado previsto antes de tocar nada.

También te puede interesar...

Solicita cita urgente

603192569
Llamar WhatsApp Pide tu 1ª cita

Déjanos tu teléfono y consigue tu 1ª cita

*Te contactaremos en un plazo máximo de 12 horas*